
La resistencia de las piezas cerámicas con el paso del tiempo es algo fácilmente constatable en la conservación de mosaicos romanos de más de dos mil años, o la belleza de los azulejos de los monumentos hispanoárabes de hace ochocientos años, que aún podemos admirar en muchas ciudades españolas, en especial Córdoba y Granada. En distintas ciudades de la provincia de Castellón, del antiguo Reino de Valencia, se encuentra actualmente la producción española de mayor importancia a nivel internacional por su prestigio, de igual forma que hay importantes fabricantes de piezas cerámicas para revestimiento y pavimento en Andalucía, Aragón, Cataluña y otras zonas de España.
Aunque aparentemente muchas piezas cerámicas parecen salidas de los hornos de excelentes artesanos de hace siglos, por su belleza y colorido, el resultado está relacionado con una larga y complicada labor de investigación y desarrollo. Las piezas actuales son más resistentes, más baratas y más homogéneas en su calidad. Las avanzadas tecnologías han permitido conseguir hasta la desigualdad forzada de las piezas, de forma que sean singulares, como si hubieran sido fabricadas a mano.
De igual forma la conservación del brillo y color, resistentes a distintos agentes nocivos, como variaciones en el clima, productos químicos, la abrasión por el paso, la contaminación y otras circunstancias adversas han sido solucionadas, y que en el futuro darán lugar a nuevas propuestas de cada vez mayor calidad. De hecho, los pasos subterráneos alicatados con cerámica española de ciudades norteamericanas y de otros países, son buena prueba de la importancia de este sector y su prestigio internacional.
Por estas razones, los pavimentos de distintos ambientes de la casa y por supuesto los revestimientos de cuartos de baño y cocinas permiten soluciones con excelente relación calidad precio de las piezas cerámicas españolas.
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