
Los sillones de decanso, algunos con respaldo de gran caida, están presentes desde entonces en la decoración de dormitorios, salones y salas de estar.
La chaise longue toma formas y tamaños diferentes, pudiéndose adaptar en cualquier tipo de ambiente. Los espacios frente a la chimenea, los pies de la cama y a los lados de una mesa baja junto a los sillones del salón, son algunas de las funciones que puede desempeñar.
Es además de un mueble una pieza de exposición, por lo que exige un tapizado ceñido que realce el contorno y la forma en su totalidad. Aunque el terciopelo es la cubierta más tradicional, puede tapizarse de cualquier tela, siempre que ésta sea firme y no pierda su naturaleza al tensar. El terciopelo, el brocado y la seda, el lino y los algodones lisos o estampados permiten multitud de posibilidades para adaptar la chaise longue al esquema decorativo de la habitación y al uso que le vayamos a dar.
La variedad de cubiertas, forma- v tamaños, hace que el precio entre unas y otras varíe considerablemente.
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