Martes, Enero 19th, 2010 | Author: admin
Pero la especlacularidad de las bóvedas se aprecia en toda su dimensión en estancias como el comedor o la coqueta cocina que Carmen define cariñosamente como “una pequeña monada”. En ella se recuperó y restauró el mosaico antiguo de la pared frontal y se aprovecharon los restos para el atractivo rincón que ocupa el lavamanos situado en la entrada del antiguo establo.



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